No existe una frecuencia fija, pero sí una regla básica: solo riega cuando el sustrato esté completamente seco. En primavera y verano, cuando la planta crece activamente, riégala cada 7-10 días. En otoño, reduce a cada 15-20 días. En invierno, bastará con una vez al mes. Factores como la temperatura, el tipo de maceta y la ventilación influyen. Si las hojas se arrugan ligeramente, indica que necesita agua; si se ablandan o se tornan transparentes, hay exceso de riego. Siempre es mejor quedarse corto que excederse.
Cada cuánto hay que regar las suculentas según la estación del año
