Aunque parezcan plantas fáciles, las suculentas tienen sus propias reglas. Entre los errores más comunes están regar demasiado, usar macetas sin drenaje, colocar las plantas en espacios sin luz natural o utilizar tierra de jardín compacta. También es un error frecuente pulverizar las hojas o dejarlas en zonas con corrientes de aire frío. Para evitarlo, usa sustrato poroso, coloca las suculentas cerca de una ventana con buena iluminación y riega solo cuando la tierra esté seca. Otro error habitual es no trasplantarlas: hazlo cada 12-18 meses para renovar el sustrato y permitir que las raíces respiren.
